vinilos decorativos

Cómo darle vida al escaparate del bar sin gastarse un dineral

A ver, que levante la mano el que tenga un bar y no haya pensado mil veces en cambiar el escaparate. El cristal es un imán de miradas, pero si lo tienes vacío o con los típicos carteles de helados de hace diez años, estás perdiendo clientes. Yo me puse a investigar cómo darle un toque más moderno y al final la clave son los vinilos decorativos.

¿Qué vinilo elegir para el cristal? Aquí hay que tener cuidado. No sirve cualquier pegatina porque el sol y la lluvia son traicioneros. Si lo vas a poner por fuera, asegúrate de que sea un vinilo resistente a la intemperie. Si quieres algo que deje pasar la luz pero que dé algo de privacidad a los clientes que están dentro comiendo, lo suyo es el vinilo al ácido (ese que parece que el cristal está esmerilado). Queda súper elegante y le da un aire pro al negocio.

Para los que buscáis diseños chulos o queréis poner el logo del bar bien hecho, yo he visto cosas muy buenas aquí: EBREVINIL tienda online de vinilos decorativos en España. Lo bueno de trabajar con gente que sabe es que el adhesivo no se te queda hecho un asco a los dos días.

Consejos para pegarlos y no morir en el intento Lo de pegar vinilos en un escaparate asusta, sobre todo si son grandes. Mi truco: limpia el cristal como si te fuera la vida en ello (ni una mota de polvo, en serio) y usa un pulverizador con agua y un chorrito de jabón. Así puedes mover el vinilo hasta que quede recto y luego vas sacando el agua con una espátula.

Si pones vinilos con el menú, el horario o simplemente unas frases chulas de “bienvenida”, verás que la gente se para mucho más. Al final, el escaparate es tu mejor comercial y tenerlo bien decorado marca la diferencia entre que alguien entre o pase de largo.

¿Habéis probado vosotros a decorar los cristales? ¿Sois de los que ponen vinilos por dentro o por fuera?

Nota: Te he puesto el enlace así: EBREVINIL tienda online de vinilos decorativos en España para que lo veas perfecto y te funcione a la primera al publicarlo. ¡Dale caña a ese escaparate!